viernes, 7 de mayo de 2010

¿Y porqué mataron a papá?

Esta tremenda pregunta, escuchada no sé en qué medio de comunicación, se la hizo un niño a su madre, buscando explicación a un hecho injustificable, como es el del asesinato a manos de un asesino etarra de un padre cuyo delito fue … ¿? Ninguno.

Esta simple y apabullante pregunta me tiene el corazón aprisionado y el alma angustiada desde que irrumpió repentinamente en mi, hace unas horas.

No dejo de pensar en las horas que el niño se pasará pensando en qué hizo su padre para que le mataran, en porqué sus amigos pueden jugar con su padre, abrazarlo, incluso reñir con él y enfadarse, y él no; en porqué su madre se encierra en el dormitorio llorando tras sus preguntas, incapaz de darle una respuesta.

Muchas noches, se acuesta con la esperanza de que al día siguiente, al despertarse, su padre se encuentre a su lado, acariciándole las mejillas y dándole un beso de buenos días, y entonces él se lanza alborozado a su cuello y lo rodea con sus brazos, comiéndoselo a besos, y entonces sabe que es feliz.

Pero eso no le pasa ninguna mañana, y poco a poco se resigna a ser infeliz, a vivir a medias, medio apagado.

¿Es que estos seres despreciables no tienen alma, no tienen seres queridos, no conocen el amor?¿Son insensibles a una caricia, a una mirada o a un gesto de un niño?

El simple gesto de escribir estas líneas hace correr ríos de lágrimas por mi rostro, abre cicatrices en mi corazón, desgarra mi alma. ¿Qué no provocará en este niño?

Levantaos contra la sinrazón de la muerte violenta, del asesinato en todas sus formas y maneras, despertad vuestros corazones y gritad atronadoramente en todos los foros y tertulias.

Ojalá pudiera hacer algo por ese niño, abrazarlo por las mañanas, acariciarlo suavemente para despertarlo de sus pesadillas, ayudarlo a ser un hombre,… Prometo acordarme de él en mis hijos. No puedo seguir, lo siento.

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